lunes, 5 de abril de 2010

García

Cruzo el camino

que me lleva a casa

tierra sosegada

de tardes encendidas

y noches

inmensas

Evoco en este familiar desierto

la templanza de mis padres

la visión de los abuelos

Al tiempo

tulipanes silvestres

y biznagas coloradas

brotan como ofrendas

en este otro mar

Bajo el vuelo del halcón

respiro el reto

del agreste paisaje

me concentro

en el infinito

juego de la vida

y celebro mi libertad


Despido al sol

junto a los que amo

busco la guía

de mi destino

en las estrellas

confío el sueño

a los cerros

centinelas de esta tierra


entre-tanto


la Sierra Madre

con su aliento

amorosa

me conforta.